Por Sofia Bensadon y Javiera Naranjo H.

 

“Trabajo en una sola toma” es un proyecto participativo creado por la artista Antje Ehmann y el cineasta Harun Farocki en 2011 y realizado en 15 diferentes ciudades alrededor del mundo bajo la modalidad de talleres de video producción donde participaron estudiantes de cine y otras diversas disciplinas. El tema a investigar era “el trabajo” en todas sus formas: pago o no pago, material e inmaterial, rico en tradición o que ha brotado hace poco entre nosotrxs. ¿Por qué observar el trabajo? ¿Cuál es la noción de trabajo que hay en la ciudad o comunidad en la que vivimos? Eran algunas de las preguntas que acompañaban el proyecto.

La propuesta se realizaba bajo la modalidad de talleres de video-producción donde la consigna a seguir era: “Filmar el trabajo en una sola toma de como máximo 2 minutos sin cortes. La cámara podía estar estática, hacer un paneo o un travelling. La consigna pudo ser contar el trabajo en 20 palabras, pero en este caso la forma a desenvolver era el video. El hecho de que sea en una sola toma, implicaba que no podía tener cortes de montaje. Lidiar con esta única regla llevó a los participantes y creadores a encontrar nuevos desafíos y formas en esta pequeña acción.

Dario Schvarzstein retrata el oficio de un locutor de carreras de caballo en el Hipódromo de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Austeja Masliukaite, retrata el oficio de una artesana de bombones de chocolate en la ciudad de Vilnius, Lithuania.

El trabajo es un acto muchas veces repetitivo. Las cosas suceden una y otra vez, esto es una ventaja para quien filma, lo que permite estudiar el plano que se quiere capturar. Se observa detenidamente la situación de trabajo y se encuentra la forma adecuada de filmarlo para lograrlo en una forma continua. Los mayores desafíos mencionados por los autores del proyecto aparecían relacionados a la estructura del film. ¿Cuál es el momento correcto para iniciar a filmar? Encontrar dentro de la narrativa de dos minutos un principio, medio y un final, llevó a los participantes a tener que poner suma atención en cuál es la historia que querían contar, comentan los directores:

“La tarea como conjunto conduce directamente a preguntas básicas de la forma y plantea preguntas esenciales sobre el proceso cinematográfico en sí. Casi todas las formas de los trabajos son repetitivas. ¿Cómo se puede encontrar un principio y un final al capturarlo?¿Cómo filmar la coreografía de un flujo de trabajo de una sola vez de la mejor y más interesante manera? Sin embargo, los resultados del taller muestran que una sola toma de 1 o 2 minutos ya puede crear una narrativa, suspenso o sorpresa. Y esto es precisamente lo que nos encanta de muchos de los videos del taller.”

Antje Ehmann comenta en diferentes conferencias al hablar del proyecto, que se pueden cometer muchos errores en esos dos minutos, se ve en la práctica como la noción del tiempo es muy relativa porque pasan un montón de cosas en dos minutos. ¿La cámara debería estar quieta o en movimiento? En los ejercicios algunos participantes implementaban la cámara fija, otros, a través del movimiento de la cámara en un paneo invitaban a una revelación y/o doble lectura de lo observado. Los movimientos de cámara pueden generar revelaciones y una segunda interpretación dentro de la narrativa. Al dejar la cámara fija, uno hace una apuesta en relación a lo que filma. Se buscaba con la consigna que los participantes miraran con detenimiento y atención qué es lo que iban a filmar. Qué tratarán en el video de 2 minutos, como si estuviesen filmando en una cinta que corre, como cuando se filmaba en 16 mm. Como explican:

“Nos basamos en el método de las primeras películas, realizadas a finales del siglo XIX (como los trabajadores de los hermanos Lumière saliendo de la fábrica de Lumière y la llegada de un tren a La Ciotat) para recuperar algo de su decisión. Estas primeras películas, realizadas en una sola toma continua, declararon que vale la pena considerar y capturar cada detalle del mundo en movimiento. La cámara inmóvil los obligó a tener un punto de vista fijo, mientras que las películas documentales de hoy a menudo tienden a cascadas de tomas indecisas. La película de un solo disparo, en contraste, combina predeterminación y apertura, concepto y contingencia.” 

Se puede revisar el proyecto y sus resultados en los diferentes países/ciudades en que lo montaron a través de su catálogo web, ahí están todos los trabajos realizados por los participantes ¡es un mundo por navegar! fueron 15 ciudades y cada ciudad fue una experiencia en la que se pueden ver todo tipo de trabajos y oficios: zapateros, cocineros, camareros, limpiadores de ventanas, enfermeras, tatuadores o trabajadores de la basura. Como explica Antje: “El catálogo web es un archivo que incluye todos los videos completados de todos los talleres. No es una selección de nuestros videos favoritos, sino una documentación de todo lo que se produjo.”

Desde dos países diferentes podemos dar un vistazo al oficio de los recolectores a través del trabajo de Eva Stotz y Le Viet Ha:

Es una invitación a abrir los ojos, a percibir muchas actividades que ocurren a espaldas de nuestra vida cotidiana, las que escondidas tras las murallas de la ciudad se vuelven invisibles y muchas veces inimaginadas. Abre la interrogante de lo que entendemos y hemos construido por trabajo, se entremezclan aquellos oficios tradicionales, anteriores a las colonizaciones impuestas y al mecánico sistema capitalista, con aquellos quehaceres de carácter terciario, servicios necesarios para que estas grandes ciudades puedan seguir funcionando a toda máquina ante el anhelado crecimiento económico.

Así, como el tiempo de la cámara y la toma se vuelven profundamente significativos en el ejercicio al que invitan Antje Ehmann y Harun Farocki en su proyecto. Los resultados que se comparten dejan traslucir el uso mismo del tiempo en nuestras sociedades, pequeños fragmentos que evidencian en lo que se han convertido y transformado nuestros quehaceres, estos ejercicios fílmicos producen un subtexto que nos interpela y -en nuestro caso- nos obliga a repensar la idea del trabajo, el tiempo, el ritmo y los oficios.

CATÁLOGO WEB

Proyectorista

Vaquero

Imprenteras

 

Carpintería

 

Mingshen Group, Knock the Peanut Candy

 

El apicultor

 

Scaramuza


* La nota compila información hallada en internet sobre el proyecto. Traduce al español textos explicativos de la página web del proyecto citado entre “” y parafrasea información dicha por los creadores del proyecto en diversas entrevistas subidas a youtube. Links :
– Canal de Vimeo, “Labour in a single shot”
– Conversación con Antje Ehmann: Presentación del proyecto “Labour in a Single Shot” en Fundació Antoni Tàpies museum, Barcelona. 2016.
Labour in a single shot.
– 
www.farocki-film.de