Silenciosas como arañas estuvimos todo el año pasado tejiendo redes con un importante proyecto que se está desarrollando en la Región del Bíobío con alcance a todo el país y del que nos sentimos honradas de participar. Estamos hablando de la OTEC Cultura y Territorio, un proyecto que como explican sus encargadxs, busca ser un impulso de investigación colectiva, con fines pedagógicos que pretende reconocer las artes y los oficios en todas sus posibilidades. Tiene por objetivo re-crear un sistema pedagógico orgánico de la enseñanza, lo que plantea desafíos conscientes de recuperación de la memoria e historia a través de nuestras manos y pensamientos.

Nos asociamos desde el interés que ha existido en nuestra organización por el traspaso de los conocimientos y saberes, en la búsqueda por encontrar la mejor manera de hacerlo hemos hecho manuales y talleres, y seguimos sistematizando de manera responsable y respetuosa las técnicas e historias de cultorxs que tienen un interés por resguardar y difundir sus oficios a lo largo del tiempo. Por lo que esta es una oportunidad de poner en práctica mucho de lo que ya venimos haciendo, cuestión que nos llena de entusiasmo y nos emociona muchísimo.

Para nosotras este ha sido un tema complejo de abordar, en el que nos hemos tomado el tiempo que ha sido necesario para encontrar y construir un espacio que nos acomode. Somos conscientes de la inmensa fractura que existe en el traspaso de los conocimientos de los saberes y prácticas antiguas, lo observamos día a día en nuestro quehacer. Y de una manera respetuosa hemos intentado durante todos estos años ver cuál es la mejor manera de hacerlo, hemos dado varios tropiezos, nos hemos frustrado de vez en cuando, pero no hemos perdido de vista que nuestro trabajo se pone al servicio de quienes resguardan esas sabidurías, tomándonos el tiempo para ir conversando y pensando junto a ellxs cuáles serían las formas más adecuadas para sortear el complejo momento que están viviendo sus oficios.

Y es que estamos seguras que la enseñanza de los oficios debe venir de la mano de lxs mismxs maestrxs, en sus espacios de trabajo y a los ritmos que ellxs proponen para el aprendizaje. Porque sabemos que no solo se traspasa una técnica, sino que también, una historia y una cultura que están vivas y merecen el tiempo y respeto necesarios para ser incorporados a nuestras vidas. Aprender es una decisión y un compromiso que asumimos con quienes están dispuestos a enseñar, es un encuentro y un diálogo permanente entre enseñantes y aprendices, y ese rito es el que creemos importante de respetar, resguardar y por lo mismo, es que nos costó tanto dar el paso que hoy nos atrevemos a explorar con la OTEC Cultura y Territorio, quienes comparten nuestros valores y principios.

Por ahora estamos en un plan piloto, son tres los diplomados que estaremos gestionando y desarrollando junto a ellxs. Se trata de los Diplomados de: Alfarería Tradicional de Pomaire con la Maestra Juana Mendoza, a cargo de la mismísima Juana Mendoza y su aprendiz Javiera Naranjo, este curso de especialización se dictará exclusivamente para alfarerxs de la localidad de Pomaire; Introducción al Reino Fungi a cargo del micólogo Cristián Stuardo y la recolectora de Hongos Silvestres Comestibles, Javiera Flores, en donde se pretende entregar conocimientos sobre el mundo de los hongos, su biología, diversidad, reproducción, recolección y técnicas de cultivo. Y el de Cestería Tradicional del Llepu a cargo del Maestro Pablo Cayulef y su hijo Gerardo Cayulef, que también será exclusivo para personas de las localidades cercanas a Lindaflor en la Comuna de Panguipulli.

Nuestra propuesta es que los cursos puedan venir a reforzar el aprendizaje de los oficios en las mismas localidades donde se practican, resguardando en primera instancia el traspaso de los conocimientos dentro de las mismas comunidades, como es el caso de los cursos de Alfarería y Cestería que proponemos, en los que los programas de trabajo se han discutido y pensado en conjunto con lxs maestrxs del oficio. Además, estamos pensando cursos de especialización donde los conocimientos técnicos del mundo de la academia y los saberes tradicionales se unan y se abracen para dialogar y transmitir el conocimiento de manera transdisciplinaria, como es el caso del curso del Reino Fungi, en el que destacados especialistas darán a conocer el mundo fungi desde lo teórico, el cultivo y la recolección.

Así, iremos de a poco sumando más propuestas que nos permitan seguir incursionando en nuevas formas pedagógicas en torno a los oficios, porque, como explicábamos anteriormente, es imposible desconocer la fractura que estamos viviendo como generación en el traspaso de los conocimientos y prácticas antiguas y como organización sentimos la necesidad de pensar, gestionar y proponer formas que nos ayuden a resguardar entre todxs estos saberes, porque como siempre decimos, es necesario que las llevemos en el cuerpo, que las incorporemos dentro nuestro para que podamos seguir resguardándolas y traspasándolas por muchos años más a las nuevas generaciones.